Después de tres meses de cierre debido a la COVID-19, la Casa Navàs ya ha fijado la fecha de apertura al público de sus instalaciones. Será el sábado 11 de julio. La joya modernista de Lluís Domènech i Montaner reabre aplicando todas las medidas sanitarias necesarias para desarrollar las visitas con total seguridad. Por otra parte, el día antes de empezar las visitas guiadas se hará la inauguración del frontispicio recientemente reconstruido.

El próximo sábado 11 de julio la Casa Navàs volverá a abrir al público. Con el fin de adaptarse a las medidas sanitarias que se han fijado con la COVID-19 habrá algunos cambios en el funcionamiento diario del espacio. Lo más relevante es la modificación de los horarios y la reducción del número de visitantes durante los tours guiados. Las visitas se seguirán haciendo de lunes a domingo en horario de mañana y tarde en catalán, castellano, inglés y francés y tendrán una duración de 55 minutos. Pero ahora, en lugar de empezar cada hora en punto, se iniciarán cada media hora, la primera será a las 10 de la mañana y la última a las 20 h. La casa estará cerrada de las 14 h a las 16 h.

Antes de adentrarse en la Casa Navàs, se tomará la temperatura a los visitantes, también se deberán desinfectar las manos con gel hidroalcohólico, llevar mascarilla y protegerse los zapatos con patucos. Como ya es habitual en la Casa Navàs, está prohibido que los visitantes toquen nada durante el recorrido. Los grupos tendrán un aforo máximo de 13 personas para garantizar las distancias de seguridad.

Entradas con descuento

El día de San Jorge, la Casa Navàs puso a la venta cheques regalo con precios reducidos para las entradas a la casa, con fecha abierta, y el merchandising relacionado con esta. La oferta seguirá vigente a través de nuestro web, www.casanavas.cat, hasta el día de San Pedro, el lunes 29 de junio. A partir de entonces esta oferta dejará de estar operativa y ya se podrán empezar a concretar las fechas de las visitas.

Visitas Premium

Tal como ya se hizo el verano pasado, los martes y jueves a las 20 h se ofrecerá la posibilidad a los visitantes de hacer la visita Premium, es decir, una visita de una hora y media de duración que incluye una cata de vinos y vermut en la terraza. El vino que se servirá es el blanco y el negro de Secretos de Casa Navàs, de la bodega Clos Galena. También habrá vermut, en concreto el Vermut Miró Reserva y el Vermut Miró Blanco. Todo ello irá acompañado de un refrigerio, banda sonora y la magia que contagia la terraza construida hace más de cien años por el célebre arquitecto Lluís Domènech i Montaner.

Nuevas fechas para los que ya tenían compradas las entradas

Como consecuencia del cierre repentino por la COVID-19 fueron muchos los visitantes que, pese a tener la entrada comprada, no pudieron disfrutar de la guapa del Mercadal. La Casa Navàs se puso en contacto con todos ellos para abonarles el precio de las entradas o para aplazar la visita para más adelante; la mayoría se decantó por la segunda opción. A partir del 30 de junio, los trabajadores de la Casa Navàs volverán a contactar con toda esta gente para buscar la fecha que les vaya mejor para hacer la visita.

También se informará a los que tenían entradas para las Visitas Vermut y las Noches Modernistas de los pasos que se deben seguir para disfrutar de estas actividades. El objetivo de la Casa Navàs es que aquellos que quieran descubrir la obra de Domènech tengan la posibilidad de hacerlo con todas las comodidades. Aquellos que tengan alguna duda relacionada con el canje de las entradas pueden enviar un correo a info@casanavas.cat.

La inauguración del frontispicio

La reapertura al público de la Casa Navàs coincidirá con la inauguración del cabecero. Las obras de reconstrucción comenzaron el pasado mes de febrero y culminarán a finales de junio. Será el viernes 11 de julio cuando se mostrará por primera vez a la población. Debido a la COVID-19 no se podrá hacer la inauguración que había pensada en la plaza del Mercadal, por eso el espectáculo se hará para ser visto en línea.

La semana después de la inauguración, la tienda de la Casa Navàs estará abierta para que aquellos que lo deseen puedan ver el documental donde se explica los detalles de los trabajos de reconstrucción. También se organizarán dos ponencias relacionadas con el coronamiento de la fachada y los bombardeos que la destruyeron en 1938.

Próximamente se facilitará toda la información relacionada con los actos vinculados a la reconstrucción del cabecero.

junio 17, 2020

Hoy se han instalado las primeras piedras decorativas del frontispicio de la Casa Navàs. Se trata de un trabajo muy delicado ya que cada pieza pesa una tonelada, por eso ha hecho falta un camión grúa de 32 toneladas con un alcance de 32 metros y la máxima profesionalidad de todos los agentes implicados. En total se tienen que colocar cinco piedras decorativas y un panel central donde hay un medallón circular en el que se distingue la fecha de 1904. Los motivos decorativos se han hecho todos manualmente y la piedra trabajada es de Vinaixa, la misma que escogió Lluís Domènech i Montaner a principios del siglo xx. Como el original, el tamaño total del cabecero será de 3,9 metros de altura y 4,8 metros de ancho. Las piedras se terminarán de colocar este miércoles y la totalidad de la obra se terminará durante el mes de junio.

Después de muchos meses de trabajo previo, a finales de abril comenzaron los trabajos directos en la Casa Navàs para poder preparar la llegada del cabecero. Una vez variada la geometría de la cubierta se han instalado las primeras piedras decorativas del frontispicio. Cuando se hayan puesto todas las piezas, se instalará una estructura tridimensional de acero detrás del nuevo frontón para reforzarlo. A partir de aquí ya se podrán colocar los pináculos, hacer el rejuntado de las piedras y los últimos retoques en el caso de que sea necesario. Una vez terminadas las obras se aplicará una pátina cromática en toda la superficie. Esto dará homogeneidad de tono en toda la fachada y a la vez servirá de protector. Paralelamente, también se limpiará la parte superior de la fachada.

Todo el trabajo decorativo del frontispicio, que ha durado casi cuatro meses, lo han hecho manualmente los canteros de la empresa Pedra Maties de Solsona. Los encargados de hacer las obras son los profesionales de la empresa de restauración Récop Restauracions bajo la supervisión de los técnicos responsables del proyecto, los arquitectos Pau Jansà y Joan Tous, y el conservador restaurador, Pau Arroyo.

Los motivos decorativos del frontispicio

El cabecero lo forman cinco paneles rectangulares dispuestos escalonadamente en 3 niveles separados por pináculos, formando un triángulo sobre el eje de la tribuna. A partir de los fragmentos conservados se han podido definir las características de los paneles, esculpidos con motivos vegetales y enmarcados por un arco trilobulado. El eje de cada pieza lo forma una rama con hojas que, al llegar a la base, gira para definir los dos ejes secundarios. Bajo cada arco hay una flor de 5 pétalos con una esfera agujereada en el centro. Las ramas tienen derivaciones espirales junto a las flores, dos hojas resuelven la derivación del eje principal del trazado orgánico hacia el encuentro entre los arcos geométricos. El espacio entre el arco central y el lateral de la pieza se llena con dos flores. Todas las piezas ornamentadas del frontispicio tienen el mismo diseño. Aparte también hay seis pináculos apoyados sobre columnas y un trozo liso central donde hay un medallón en el que, tal como se podía ver en el original, está esculpida la fecha de 1904.

La destrucción del frontispicio y la conservación de las piezas

Cabe recordar que el hastial fue destruido durante la Guerra Civil Española por culpa de uno de los múltiples bombardeos que sufrió la ciudad de Reus. Concretamente, el ataque que afectó a la Casa Navàs se produjo el 26 de marzo de 1938. Ese día, a las ocho y 20 de la mañana, seis bombarderos S-79 con 48 bombas explosivas de cien kilos y 24 bombas incendiarias de veinte kilos golpearon duramente la capital del Baix Camp. El bombardeo hizo que la Casa Navàs perdiera parte de la fachada y el tejado, además de la torre y el cabecero.

Algunas de las piezas del frontispicio cayeron en medio de la plaza del Mercadal, la familia propietaria de la casa se llevó las piedras y las guardó en las masías que tenían en las afueras de la ciudad. Allí han permanecido durante los últimos ochenta años. Haber conservado las piezas ha sido fundamental para la reconstrucción del cabecero, ya que ha permitido a los canteros reproducir motivos decorativos iguales que los originales.

junio 17, 2020